
26/2/2026
Pensemos en esto: nuestros datos personales son como las llaves de nuestra casa. Solitos no “valen” mucho, pero en las manos equivocadas pueden servir para que una persona ingrese a nuestras cuentas, haga compras “a nuestro nombre” o hasta mueva dinero.
Y como hoy casi todo se hace en digital —Apps, compras en línea, suscripciones y pagos domiciliados— cuidar nuestros datos ya no es opcional. En Vexi, por ejemplo, trabajamos con muchos datos sensibles, y esa información se procesa y se guarda con estándares de seguridad físicos y tecnológicos; además, para mantener confidencial lo que tenga ese carácter conforme a la legislación aplicable.
Eso sí: también nos toca poner de nuestra parte. Todo el tiempo cuidamos contraseñas, accesos y cualquier dato sensible (y no lo dejamos “a la mano”), bajamos el riesgo de que alguien intente abusar o hacerse pasar por nosotros.
No todos los datos valen lo mismo. Hay unos que, si se te van de las manos, abren la puerta a tus cuentas y a tu dinero. Los más buscados casi siempre son:
Regla rápida: si con ese dato alguien puede “autorizar” un acceso, un pago o un cambio… ese dato se cuida como oro.
Este punto es el más importante en seguridad digital: en Vexi NUNCA te vamos a pedir los dígitos de tu Tarjeta, el código de seguridad ni la contraseña de tu cuenta. Así, tal cual.
Entonces, si te llega un mensaje, correo o llamada diciendo que es “para validar”, “desbloquear” o “evitar un cargo”, atención: ahí no es. Esa es la típica jugada para que soltemos datos y luego se aprovechen.
Muchos fraudes se basan en lo mismo: meterte prisa con el típico “da clic ya” para que no pienses. Y ahí es donde caen muchas personas.
Para que no les des oportunidad, en nuestros contenidos te compartimos dos señales súper útiles:
Y un tip súper práctico: si te llega una promo por SMS o WhatsApp, regularmente también la hacemos llegar a tu correo. Así puedes comparar y confirmar que sea real. De igual forma, puedes contactarnos a través de Vexi App.
El phishing es un fraude donde se usan correos y sitios falsos para hacerse pasar por una empresa real y así robar tu información confidencial. Y ojo: muchos ya se ven “bien hechos”, por eso hay que ir con calma.
Tips prácticos que sí sirven:
Regla rápida: si el mensaje te mete miedo o prisa, pausa… casi siempre por ahí va el fraude.
En smishing, el objetivo principal es robarte contraseñas, números de tarjeta y datos sensibles ligados a nuestra identidad, todo por medio de un SMS que parece verdadero.
Dos reglas que sí funcionan:
Regla rápida: si el mensaje te quiere emocionar o asustar para que des clic, aguas, puede ser fraude.
En vishing, la estafa llega por teléfono: alguien te marca y trata de sacarte información confidencial como claves, contraseñas, accesos o datos sensibles para “ayudarte”.
Un ejemplo súper común es: “Te llamamos porque intentaron usar tu Tarjeta… pásame tus datos para bloquear”. Suena urgente y “protector”, pero justo esa presión es la trampa.
Regla de oro: solo da información cuando TÚ inicies la llamada o la consulta, y siempre desde un canal que ya conoces (nada de dictar datos por llamada “sorpresa”).
Si quieres ponérsela difícil a cualquiera que intente meterse a tus cuentas, este combo es de los más efectivos y no cuesta nada:
Tip rápido: si una cuenta es importante (correo, banca, apps de compras), ahí sí o sí va contraseña fuerte + 2FA.
Este punto parece básico, pero es donde mucha gente cae: una App falsa puede verse idéntica a la real y aun así estar hecha para robar datos.
Algunos trucos para reconocer apps falsas son los siguientes:
Cuando haces compras, pagos o transferencias, lo mejor es no hacerlo desde computadoras o Internet de lugares públicos. Así nunca sabrás quién está viendo, qué está instalado o si la red está comprometida. En Vexi hemos creado este check list de seguridad digital que sirve como recordatorio antes de pagar.
Y ojo con esto: el Wi-Fi público o “abierto” (cafés, plazas, aeropuertos) puede ser súper fácil de interceptar. Entonces, por más cómodo que sea, mejor no compartas datos sensibles ahí: nada de contraseñas, números de Tarjeta, códigos de verificación o accesos.
Tip rápido: si es algo importante, usa tu datos móviles o una red de confianza, y antes de pagar checa que la página tenga httpS:// y el candadito. Si quieres ir un paso adelante, también te dejamos estas recomendaciones para hacer compras seguras en Internet con tu Tarjeta de Crédito.
La protección de datos personales también es esto: poner candados y tener control sobre tu cuenta, tu Tarjeta y tus movimientos.
Revisa tus transacciones de forma seguida, así podrás detectar cosas inusuales. Y en Vexi App puedes configurar notificaciones desde Seguridad > Notificaciones (Compra con Vexi).
Además, en algunos comercios en línea recibirás un código dinámico por SMS y correo para validar tu compra.
En Vexi tenemos la versión Digital y Física para mayor seguridad.
Puedes apagar o prender tu Tarjeta Digital cuando quieras, y también renovarla (sin costo, cada 15 días).
Y si crees que se comprometió tu info, puedes renovar CVV y vigencia. Pero ojo: si renuevas, toca actualizar los datos en comercios donde esté domiciliada.
Si vas a domiciliar servicios como Netflix, Izzi, Disney+, Telcel o Smart Fit, lo importante es hacerlo con la Tarjeta Digital.
¿Dónde ves los datos? En Vexi App: “Ver mi Tarjeta” > “Ver datos” (ahí sale número de tu Tarjeta, código de seguridad y vigencia).
Y mega importante: cuando un servicio está domiciliado, el cobro se hace en automático cada mes aunque la Tarjeta esté apagada.
Con estos 10 puntos ya tienes lo básico para que la protección de datos personales no se quede en “buenas intenciones”. Es hacerlo hábito: verificar, desconfiar, activar notificaciones y usar bien tu Tarjeta Digital.
Ahora sí, ya tienes lo básico para navegar, comprar y domiciliar servicios con más seguridad… y con más control desde Vexi App.
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